Michoacán instalará dos laboratorios de control biológico de plagas en cultivos de limón

Para combatir las bacterias que dañan la producción citrícola en Michoacán, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) anunció la instalación de dos laboratorios de control biológico de plagas. El proyecto integra el Plan Michoacán para la Paz y la Justicia, puesto en marcha a finales de 2025, según informó el titular de la dependencia, Cuauhtémoc Ramírez Romero.

Michoacán instalará dos laboratorios de control biológico de plagas en cultivos de limón

Uno de los laboratorios se ubicará en Antúnez, municipio de Parácuaro, a 22 kilómetros de Apatzingán. El segundo podría establecerse en la Facultad de Agrobiología de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) en Uruapan, aunque su emplazamiento aún no está confirmado.

Ramírez Romero también adelantó la construcción de cinco biofábricas destinadas a producir insumos para nutrición vegetal y manejo fitosanitario de plagas y enfermedades en las huertas de la región.

Productores de limón en Michoacán recibirán 150,000 plantas certificadas durante 2026

En coordinación con el gobierno federal, la Sader distribuirá ciento cincuenta mil plantas certificadas de limón durante el transcurso de este año, con el propósito de renovar huertas en las principales zonas productoras del estado.

El material vegetal contará con certificación fitosanitaria del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), lo que garantiza la sustitución de árboles enfermos o improductivos por ejemplares sanos y de mayor rendimiento.

El paquete de apoyos se completa con la habilitación de un vivero certificado, los dos laboratorios de control biológico y financiamiento preferencial con una tasa anual del 8.5%. A partir de abril ingresarán técnicos especialistas para dar acompañamiento directo en campo.

Michoacán y su experiencia en la plantación de limones

Michoacán es el principal productor de limón del país: concentra alrededor del 60% del volumen nacional, según datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). En ese contexto, el huanglongbing (HLB) —enfermedad bacteriana sin cura conocida transmitida por el psílido asiático— representa la amenaza fitosanitaria más grave para la citricultura michoacana, lo que hace del control biológico una herramienta clave frente a la dependencia de agroquímicos convencionales.

El secretario precisó que el conjunto de medidas busca mejorar la productividad, rentabilidad y competitividad de las huertas, al tiempo que fortalece la sanidad vegetal y reduce la exposición a nuevos focos de plaga en la región.



Síguenos en Facebook



Lo más nuevo

Te puede interesar:

Salir de la versión móvil