La cama clásica se despide: la nueva alternativa para dormir que se volvió tendencia en todo el mundo
En los departamentos pequeños, una mala decisión de diseño puede cambiar por completo la forma de habitar un espacio. Desde 2025, las camas rebatibles han ganado popularidad gracias a que son una alternativa que transforma el dormitorio (o el área destinada a serlo) sin sacrificar ningún centímetro de comodidad.

A diferencia del modelo tradicional fijo, este tipo de cama permite recuperar metros cuadrados en cuestión de segundos. La ventaja resultó decisiva para quienes trabajan desde casa o habitan monoambientes donde cada rincón tiene que rendir doble.
Una opción para ampliar el espacio sin mudarse ni remodelar
Buena parte del éxito de las camas rebatibles radica en la variedad de configuraciones disponibles. En el mercado actual es posible encontrarlas integradas a armarios, bibliotecas, escritorios plegables o módulos con paneles decorativos, lo que convierte al mueble en una solución multifuncional compatible con estilos minimalistas, nórdicos o contemporáneos.
De día, la cama se pliega en posición vertical u horizontal dentro de la estructura, liberando el área para usarla como sala, espacio de trabajo, estudio o zona de ejercicio. Al anochecer, esta se despliega y ofrece una cama completa: colchón estándar y base de apoyo firme, sin ninguna diferencia respecto a una cama común.
Este tipo de mueble también es conocido como cama Murphy, nombre que proviene de William L. Murphy, el inventor estadounidense que patentó el sistema a principios del siglo XX. Más de cien años después, la mecánica básica sigue siendo la misma; lo que cambió es el acabado, los materiales y la integración al diseño interior moderno.
Por qué cada vez más personas eligen esta alternativa a la cama tradicional
Las razones detrás de su "boom" son concretas:
- Durabilidad: los herrajes reforzados y las bisagras de alta resistencia están diseñados para soportar miles de ciclos de apertura y cierre.
- Mantenimiento simple: se limpia y cuida igual que cualquier mueble de madera o melamina.
- Colchón protegido: al permanecer guardado durante el día, queda resguardado del polvo y la luz directa.
- Valor estético: el frente puede incorporar espejos, repisas, nichos o paneles que suman amplitud visual al ambiente.
Y quizás lo más relevante para quienes viven en espacios reducidos: permite multiplicar el área útil del departamento sin tocar una sola pared.

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