FANTASÍA SEXUAL: HACER EL AMOR ATADOS

¿Cuál es tu fantasía sexual? Según los expertos en este tipo de materia, los hombres fantasean menos con sus parejas que con otras mujeres, pero eso puede cambiar si logramos que nuestra pareja se dé cuenta que la cama no tiene porqué ser monótona. Para remediar este “problemilla” se puede recurrir a los juguetes eróticos, a realizar un striptease o a mantener una nueva experiencia sexual imaginativa.

¿Cuál es tu fantasía sexual?

¿Cuál es tu fantasía sexual?

Y en esto último nos vamos a centrar en este post. Voy a explicar cómo realizar una fantasía sexual atando a la pareja que, aunque no lo creas… es muy emocionante. ¿Te imaginas ser la dueña/a absoluta del cuerpo de tu pareja o dominarla por un ratito?

 

Vale tanto para que el atado sea una mujer como un hombre. Hay que tener muy claro que es un juego y no hacerse daño, que no es una sesión de sado.

FANTASÍA SEXUAL, HACER EL AMOR ATADOS Materiales Necesarios:

Todos sabemos que las esposas (para las manos) pueden ser un instrumento muy excitante para este tipo de juego. Sin embargo, si no quieres gastarte dinero en ellas, puedes usar desde una corbata, pasando por unas medias o un pañuelo del cuello.

 

Lo que debes saber es que nunca hay que apretar demasiado el nudo o lazada para no hacer daño y para que puedas mover a tu pareja como te guste. Normalmente se anudan las muñecas (al cabecero de la cama) y los tobillos (a los pies de la misma).

 

Tipo de postura a emplear:

 

Dependiendo del gusto de la pareja les dejo ésta:
Misionero: quizás es la postura más típica pero a la vez en la que mayor excitación hay, pues te puedes ocupar de casi todo el cuerpo a tu antojo.

 

¿Cómo se comienza si es él a quien vamos atar?

Vamos a demostrarle a nuestra media naranja que nosotras podemos ser tan tiernas como dominadoras. Seguro que le sorprendemos.

 

Ahora mandamos nosotras y vamos hacerle sufrir un ratito. Tenemos todo su cuerpo a nuestra merced, podemos acariciarle y recorrer todas las partes se su cuerpo sin que se pueda mover ni vea lo que le hacemos. ¿Comenzamos?

 

Como queremos ponerle a “cien” vamos a desnudarnos de forma sensual. A la vez nos mojamos algunos dedos con nuestra saliva y los vamos pasando de forma sugerente por nuestro propio cuerpo.

 

Lo más emociónate de esta escena es que él no puede tocarte. Cubre su cuerpo de besos húmedos, recorre todo su cuerpo con tu lengua, con los dedos, con el cabello…y cuando ya no pueda más, dale el placer que tú desees. Vale la boca, la mano o guía su pene tú misma hacia dentro de ti. ¡Tú mandas!

 

Ahora le toca a ella:

 

Es tu momento de hacerle lo que te guste y que ella no pueda evitarlo.

 

Comienza a excitarla con besos suaves en su boca, mientras que con las manos vas acariciando sus manos, sus hombros, su cabello.

 

Más tarde dedícale unos minutos a besar y lamer esas partes del cuerpo más sensibles y eróticas, como son sus senos o el interior de los muslos. Hazlo de forma lenta, así ella se excitará aún más. La gran mayoría de los hombres comete el error de acelerar el momento.

 

Si a tu pareja le gusta el sexo oral es hora de comenzar. Estimúla con la lengua y de forma prolongada y cuando notes que está ya a punto, frena y espera unos segundos, que note que eres tú el dueño de su cuerpo. Más tarde puedes penetrarla como más te guste y que ella llegue al orgasmo cuando tú decidas.

 

Consejos:

Lo que se pretende con este juego es una sesión placentera y nada dolorosa. Es fácil pasarse de la raya y lo que comenzó como un juego divertido acabe en dolor. Cuando uno de los dos quiera parar…ya sabes…

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